Javier fue el primer bebé seleccionado genéticamente que nació en España para sanar a su hermano Andrés, gravemente enfermo (beta talasemia mayor). Cinco meses después, el primer paso para conseguirlo ha resultado eficaz, ya que el trasplante de sangre de cordón necesario para la curación ha sido un éxito.
Te dejamos algunos videos de la historia:
Antes de la intervención, Andrés tuvo que someterse a un tratamiento de quimioterapia muy agresivo para “vaciar su médula ósea” y poder introducir en ella las células sanas de su hermano.
El trasplante ha permitido regenerar la capacidad de la médula para fabricar los diferentes componentes sanguíneos, esta vez sin anomalías.
Durante la preparación para el trasplante, que duró cinco semanas, el pequeño permaneció en una cámara esteril del hospital sevillano.
Desde aquí nuestra más sincera enhorabuena por este éxito parcial tanto al equipo médico como a los padres de Javier y Andrés.
Preguntada por las implicaciones éticas del caso, la madre del pequeño Andrés ha sido clara. “Un hijo es lo primero y por no verlo sufrir una madre hace lo que sea. No entiendo que otros padres con el mismo problema que nosotros no se lo planteen por una cuestión moral“, asegura Soledad, quien, en caso de concebir un tercer hijo, cosa que “no descarta”, tendría que someterse a un tratamiento similar al seguido con su hijo Javier.
Sin duda que es un tema espinoso y que puede provocarnos ciertos recelos éticos a diversos niveles. En Gaea somos de la opinión de que el progreso es algo natural y beneficioso, además del único camino razonable, aunque por supuesto cualquier opinión o comentario te invitamos a hacernoslo llegar.








